
Sobre su gran día:
La boda de Jessica y Kevin fue uno de esos días que comienzan muy temprano y están llenos de momentos especiales desde el primer instante. Tuve la suerte de acompañarles desde los preparativos, desplazándome a los domicilios de ambos para documentar esos momentos previos que se viven en familia, entre nervios, ilusión y mucha emoción antes de comenzar la celebración.
La ceremonia tuvo lugar en la Parroquia San Vicente de Paúl, un momento cargado de emoción en el que Jessica y Kevin se dieron el “sí, quiero” rodeados de sus familiares y amigos. Durante toda la ceremonia mi forma de trabajar fue discreta, captando cada mirada, cada gesto y cada emoción sin interrumpir lo que estaba sucediendo.
Después de la ceremonia nos desplazamos al Complejo El Olivar, donde tuvo lugar el resto de la celebración. Allí realizamos su reportaje de pareja en un ambiente relajado, aprovechando unos minutos tranquilos para que pudieran disfrutar juntos mientras capturábamos fotografías naturales y llenas de complicidad.
El banquete y la celebración posterior estuvieron llenos de detalles muy especiales. Jessica y Kevin prepararon sorpresas y regalos para sus padres, además de pequeños gestos pensados para agradecer a sus invitados que les acompañaran en un día tan importante. Cada momento estuvo lleno de emoción, risas y aplausos compartidos.
Como fotógrafa de bodas, mi objetivo en días como este es acompañar a las parejas desde el principio hasta el final, capturando cada instante de forma natural para que, al ver sus fotografías, puedan volver a revivir todas las emociones de su gran día. La boda de Jessica y Kevin en el Complejo El Olivar fue precisamente eso: un día lleno de familia, emoción, sorpresas y mucha diversión. ✨

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