
Sobre su gran día:
Una boda donde las tradiciones, la familia y la diversión fueron protagonistas.
Vlad y Alba celebraron su boda en Finca Albadia, en Talamanca de Jarama, rodeados de sus familiares y amigos. Una celebración llena de momentos espontáneos, tradiciones rumanas y mucha energía, que fuimos documentando de forma natural y cercana.
Comenzamos acompañando a Vlad durante sus preparativos junto a sus amigos, donde no faltaron las risas ni las bromas. Entre ellas, una tradición rumana muy especial: sus amigos le afeitaron utilizando un hacha. Con Alba vivimos otro tipo de momentos: el maquillaje, la emoción de ver su vestido antes de ponérselo, los preparativos junto a su familia y, finalmente, un primer vistazo con su padre.
Durante la ceremonia buscamos contar cada emoción desde diferentes perspectivas: las entradas, las miradas, los anillos, los votos y todas esas pequeñas reacciones que ocurren mientras dos personas comienzan una nueva etapa.
Después tuvimos un pequeño momento para ellos. Una sesión de pareja breve y natural, guiada de forma sencilla para que pudieran sentirse cómodos delante de la cámara sin perder la espontaneidad.
El resto del día estuvo marcado por la diversión: abrazos durante el cóctel, fotografías de grupo, momentos improvisados, juegos, bailes y la celebración del cumpleaños de una persona muy cercana a ellos. Y cuando llegó la fiesta, la música y las ganas de disfrutar hicieron el resto.
Como fotógrafa de bodas en Madrid, mi objetivo es acompañar sin invadir y crear un espacio en el que las parejas puedan olvidarse de la cámara. Así conseguimos fotografías naturales y documentales que no solo muestran cómo fue su boda, sino también cómo se sintieron al vivirla.

Galerias que quizá queráis ver



























